Desde hace un tiempo vengo pensando en lo que ha supuesto la llegada de la Web 2.0, como se pensó originalmente, desde el punto de vista de la globalidad y la participación activa del usuario.
Se ha conseguido que una gran masa de usuarios dirijan su atención hacia algunos puntos de interés (que llamaremos web’s
), o más bien hacia algunos tipos de puntos de interés. Específicamente, podríamos hablar de blogs y redes sociales, aunque bien es verdad que la línea divisoria cada vez es más fina y tienden hacia una unificación, por lo que creo que, genéricamente, podríamos hablar de web social.
En otros ámbitos de la sociedad (arte, economía, etc.), el porcentaje de personal productor es mucho menor que el consumidor (Principio de Pareto o regla del 80-20), y en este caso no es menos. Una parte comparativamente mínima genera la mayor parte de la información. Es decir, un subgrupo de usuarios escriben, mientras que el resto leen.
Pensad por un momento en vuestros contactos de cualquier red social (Facebook, por ejemplo). Una parte de ellos se pasan la mayor parte del tiempo subiendo fotos, escribiendo comentarios, ejecutando aplicaciones…. Otra parte más numerosa que la anterior tiene un comportamiento más pasivo.
Simplificando mucho, una parte en minoría, decide lo que hace la mayoría (ja, bienvenida, democracia…). Es decir, la mayor parte del contenido en internet no es original. Algo, que por otra parte, supongo que no sorprenderá a nadie a estas alturas.
Sería magnífico poder visualizar los flujos de información en la red. Seguramente veríamos que una gran masa de usuarios (¿quizá el 80%?) dirigiendo sus ratones hacia algunos puntos-origen muy concretos.

Pensad ahora en una conversación cualquiera con alguno de tus amigos (seguramente será ese 20% de tus amigos a los que dedicas el 80% del tiempo). Probablemente, en algún punto de la conversación, ocurrirá que uno de los dos dirá algo que el otro haya pensado/comentado/leído ese mismo día, en días anteriores o en los días siguientes. Y seguramente diréis, ¡vaya casualidad!
Pero, ¿estáis seguros que fue casualidad?
