Javier Muñoz

Voy a salir a caminar solito…

locke

Si hay un día por encima de todos los de la semana que odio especialmente, ese es el domingo. Me suelo levantar cansado físicamente, da igual la hora a la que me acueste. Por las noches, me cuesta trabajo quedarme dormido, por lo que el lunes voy arrastrando un poco del día anterior.

Pero, sin duda, lo peor es que mi mente se viene abajo. Me siento triste, abatido, perdido, desmotivado y afloran en mí todos mis miedos, dudas existenciales y más cuestion desgarradoras.

A pesar de todo, tienen su lado positivo, y es que todo ello me hace no perder contacto con la realidad, me ayudan a no mirar para otro lado en asuntos que puedan afectarme en lo emocional y, llevado de una forma más o menos adecuada, puede ser un punto de retiro íntimo.

No obstante, no puedo dejar de odiarlos….

¿Y si no existieran los domingos?

Menuda contradicción.

salvador-dali-the-persistence-of-memory-15500

Si hay algo en estos días que me rodea e incluso me afecta, es la tan manida astenia primaveral. Bien es cierto que odio el encasillamiento en general, sobre todo proviniente de los medios de comunicación -a pesar de que virtualmente no los sigo- y esa manía por darle nombre a todo: astenia primaveral, síndrome post-vacacional, etc. El caso es que la gente sea capaz de creerse que tiene algo. Como digo, desde hace un par de semanas, mire donde mire, veo gente abatida, cansada, con pocas ganas de moverse, trabajar,…

Yo mismo no escapo de ello. Me cuesta horrores levantarme, pierdo las ganas de ponerme a comer -que no el hambre-, y las tardes se hacen interminables en la oficina. En donde lo noto especialmente es en mi sistema gtd. Realmente no tengo una cantidad de tareas que no pueda gestionar más o menos bien de memoria, pero abrir el moleskine se me hace pesadísimo.

Es un estado desagradable del que se hace complicado escapar, salvo dejando que pasen los días. A fin de cuentas, todos los años es lo mismo.

¿Os encontráis igual de desganad@s?

Esta tarde, cuando he llegado de trabajar, he salido a correr un poco. Según el plan que más o menos sigo, hoy me tocaba la sesión número doce, de un total de treinta. Estoy muy cerca del ecuador de mi plan para empezar a ponerme en forma.

No obstante, en los últimos días de la semana pasada me encontraba lo suficientemente bien como para acometer el reto de correr veinte minutos hoy, y con esa idea salí.

Al principio, nada más salir, un poco de dolor abdominal. Empezaba mal la cosa. Si desde el primer minuto me dolía algo, el resto iba a sufrir mucho. Empezaron a pasar los minutos, y a los 7 minutos más o menos, empiezo a notar un leve pinchazo de flato en el costado derecho. La situación se pone aún peor. Para colmo de males, sobre los 8 minutos, el camino por el que salgo cambia de dirección y comienza a darme el viento de frente. Otro castigo más. Si a todo eso sumamos un calor que por momentos era bastante importante, pues tenemos el cocktail perfecto para que la tarde no se pareciera en nada a lo que me había imaginado.

derrota

A los 10 minutos no he podido seguir avanzando y he tenido que resignarme y parar. Otro día el plan saldrá mejor. El resto de la ruta lo he completado con 3 minutos andando + 4 de trote flojo + 5 minutos andando + 3 minutos de trote aún más flojo. En total, unos 17 minuttos de carrera, que, si bien no está nada mal, no era lo que hoy iba buscando.

Entre las posibles causas, quizá el calor es lo que más que me ha afectado. Es posible también que la falta de líquido me haya pasado factura. Aunque me he bebido un vaso de agua minutos antes de salir, el resto de la tarde no he probado nada de líquido, y a ratos he sentido que necesitaba algo de suministro.

En cualquier caso, como dice el gran Calamaro: ‘…una lección que la vida me dio, otra vez…’. Algo de lo que aprender y sobre lo que mejorar. El próximo día seguro que saldrá mejor.

Con la idea de diversificar un poco el origen de las visitas, me he dado de alta en Technorati.

Mi perfil es este: Technorati Profile

A ver qué me reporta…

Los domingos suelo salir a andar, pero hoy mi acompañanante ha preferido no salir, así que he decidido irme a pegarme unas carreritas.

El resultado no ha podido ser mejor: he duplicado mi anterior distancia. En total, mi carrera ha estado compuesta de ¡¡17:30!! minutos de carrera contínua, 30 segundos andando -maldito flato- y otros 2:30 minutos de carrera. Finalmente, otro minutillo de trote flojo flojo, para no parar de golpe. Calculo (gracias Google Maps) que habré rondado los 2 2,5 kms en esos más de 17 minutos.

De todo esto saco dos conclusiones: la primera es que he cogido un ritmillo que me viene bien y con el que me siento a gusto; la segunda es que para correr cinco kilómetros, necesitaré un poco más de los 30 minutos. Calculo que unos 35-40. Al menos por ahora. Ya iré mejorando marcas más adelante.

Ayer fue sábado. Normalmente el sábado suelo levantarme tarde, mirar un poco las noticias por la mañana y descansar otro poco por la sobremesa, hasta la tarde-noche, en que me arreglo para salir a dar una vuelta. No es un plan espectacular, pero para un sábado, después de toda la semana de stress, creo que está bastante bien.

Desde un tiempo, no obstante, estoy intentando cambiar esa rutina, hacia algo más interesante.  Quiero levantarme más temprano, para poder aprovechar mejor la mañana y salir a dar una carrerita de fin de semana. Hasta ahora lo estoy consiguiendo, pero soy consciente de que cuanto más avance el verano, más temprano tendré que levantarme, porque a las 11 ya hace un calor insufrible en mitad del campo. Además, más tarde tenderé a acostarme el viernes por la noche, por lo que me temo que, al final, estaré obligado a descansar el resto del día más de la cuenta. Es un dilema, desde luego.

Lo siguiente en mi lista de objetivos para el sábado es fijar la revisión semanal de mis tareas, justo después de volver de correr. Hasta ahora, lo venía haciendo el viernes por la tarde, pero llevo unas 3 semanas bastante ocupado los viernes también, así estoy obligado a desplazarla al sábado.

Cuestiones de domingo raro…

Estoy muerto. Muerto, pero feliz. Hoy he hecho mi primera sesión de carrera contínua. Y el resultado no ha estado mal: 1.4kms, parando el crono en 8:39. Después de eso, cuatro series más de 1:30, 2, 2 y 2 minutos muuuuy lentas, parando otro par de minutos entre ellas. En total, unos 16 minutos.

Poco a poco voy avanzando.

Resulta sorprendente lo que un pequeño cuadernito puede dar de sí.  El Moleskine no es especialmente diferente a cualquier otro cuaderno, salvo por la historia que tiene detrás -con una gran parte de merchandising, todo hay que decirlo. Algo que llevamos haciendo desde pequeños, ha resultado ser la herramienta más versátil de todas cuantas he probado en esto del GTD: coger un trozo de papel y apuntar en él nuestras labores.

Más allá de reservar ‘trozos’ para tener separados los proyectos, inbox y futuribles, el gran avance creo que consiste en mantener una página por cada contexto. Recuerdo que un contexto es un lugar físico en el que realizar una acción. Si agrupamos acciones en contextos, podremos mejorar la eficiencia, asignando tareas similares en el mismo sitio. Esto permite, por ejemplo, realizar todas las llamadas que tengamos pendientes una vez cojamos el teléfono, enviar varios email’s en cadena, etc.

Digo que es una gran ventaja, porque la elección de los contextos no es trivial. En las recomendaciones de David Allen se habla de varios más o menos fijos (@OFFICE,@PHONE,@HOME, …), que pueden extenderse o no en función de las necesidades.

En mi caso, por ejemplo, conforme iba rellenando acciones en el contexto @MAC, me iba dando cuenta de que muchas de ellas se refieren al blog, por tanto, me pareció más inteligente crear un contexto nuevo -@BLOG-, y anotar en él todas las tareas relacionadas.

En la práctica, esto resultó tan sencillo como coger una página nueva y pasar a ella todas las tareas que ya tenía anteriormente en el contexto @MAC, relacionadas con el blog, eliminándolas de su origen.

Quiero decir con ello, que tachar acciones de nuestras listas no sólo es útil una vez realizadas, sino también a la hora de agrupar mejor nuestro horario y nuestra situación física.

imgp0711