
Hoy hace dos semanas que empecé a correr, con lo cual puedo decir que ya llevo seis sesiones de entrenamiento. En todo este tiempo no sólo he corrido. También he intercalado días de carrera con días de paseo, y cuanto más días pasan, mejor me siento. Estoy rondando los 20 minutos de carrera no-contínua, lo cual empieza a ser una cantidad bastante ‘interesante’.
¿En qué consiste mi plan? Pues básicamente, tengo una aplicación para el iPod que me va indicando cuándo debo correr y cuándo debo andar. Directamente, una voz me indica en mi oido lo próximo que me toca y el tiempo, así que no necesito estar mirando el reloj cada dos por tres para controlar las series, y me permite concentrarme en lo importante.
Me pongo algo de música de fondo, y cada XX minutos, la voz me dice: ’3 minutos corriendo’,’3 minutos andando’, etc.
Hasta ahora no he tenido grandes problemas para seguir el esquema, y aunque se supone que es para 10 semanas, desde principios de esta semana estoy corriendo unos 3-4 minutos más de lo que se me indica, sin fatigarme especialmente. Espero adelantar un par de semanas de aquí al final, aligerando alguno de los días que me quedan.




Imaginad que estáis escribiendo un email a un cliente y vuestra siguiente acción en la lista es llamar a algún colaborador. Hasta aquí bien. Imaginad ahora que justo después de la llamada de teléfono tenéis planificado enviar un correo a vuestro jefe para avisarle de vuestra próxima ausencia.
