El lunes pasado estuve en el alumbrado de la Feria de Abril. Un evento único, a la par que cateto. El caso es que la noche dio bastante juego y terminé hablando con mi gente de la gran falacia en que vivimos diariamente.
La sociedad moderna se basa en el consumismo, y en crear una necesidad. Como las necesidades son muchas, la oferta es amplia y variada, incrementando el nivel de angustia en el consumidor, al no saber por qué decidirse.
En otras sociedades más arcaicas, en cambio, la opción de elegir es mínima, por lo que simplemente aceptan lo que hay y listo, resultando, a la larga, más felices que las sociedades modernas.
Son pensamientos de feria, pero seguro que no se alejan demasiado de la realidad…