He estado dudando hasta el último momento si hablar aquí de la ‘auténtica’ fecha del nacimiento de Jesucristo (probablemente en primavera, suponiendo que realmente existiera), o un método de gestión de tiempo, pero creo que, por ahora, no me voy a introducir en ninguna otra cuestión de tipo más poético.
Ya hablé en otra ocasión de la página del profesor David Orcero, y de la gran inspiración que ha puesto para mí. Hoy vengo a contar mi experiencia con las ‘burbujitas’, como llamo al sistema. Más que un método de gestión de tiempo, mejor llamarlo sistema de evaluación de gasto de tiempo. La idea principal es elaborar un mapa horario, en el que reflejemos a qué nos estamos dedicando diriamente. Es decir, dicho mapa se hace a posteriori de efectuar una acción.
Por ejemplo, si estoy mirando el correo, cuando pase a otra cosa, debo apuntar el tiempo que he dedicado a mirar el correo. El sistema lleva una puntuación que aplica mejores resultados al trabajo productivo, y peores al tiempo perdido.
La idea original está sacada del blog de David Seah, otro gurú en esto de la eficiencia. Si echáis un ojo por su web, podréis encontrar muchas más plantillas para ayudaros en vuestro trabajo diario.
En lo que a mí respecta, estuve utilizando la plantilla de las burbujitas durante un par de semanas, pero debo decir que después dejé de hacerlo. Esta semana que acaba de pasar he estado totalmente ocupado en ser productivo, por lo que realmente no lo veía necesario, pero la próxima, amenazo con volver a usarlas. Mi compañera M. seguro que me lo agradece.