
A lo largo de la pasada semana he tenido bastante tiempo para pensar y hacer otras cosas que necesitaba, alejado de la red de redes. He empezado un par de libros de los que tenía pendientes, he estado estudiando también unos buenos ratos, he dedicado un poco más de tiempo a mi familia y he hecho algo de deporte.
Aunque nunca he dejado del todo de hacer algo de ejercicio, normalmente suelo llevar una vida sedentaria. En los últimos 2-3 años, mi actividad ha quedado reducida a andar. Largos paseos de más de una hora, a buen ritmo. Es un ejercicio sencillo, al alcance de cualquiera, y que, en mitad del campo, proporciona una experiencia bastante agradable. Pero sé de sobra que no es suficiente.
Nunca he sido un buen atleta, para qué negarlo. Más bien, nunca he llegado ni a medio atleta. Por eso, esta semana he decidido que debo hacer algo más por mi salud y, a pesar de que no tengo sobrepeso especialmente (quizá 3 ó 4 kilos), es la ausencia de movimiento lo que me preocupa. Mi objetivo es correr 5kms. Creo que todo el mundo tiene eso a su alcance, y siguiendo un plan de entrenamiento, se puede conseguir en relativamente poco tiempo.
Afortunadamente, tengo el plan, y en unas 8 semanas voy a llegar a correr esa distancia, o al menos, 30 minutos seguidos sin parar. Para mí sería un éxito muy grande lograrlo, y una satisfacción personal enorme.
De momento, ya ha pasado una semana, y las agujetas del primer día quedaron atrás. Hoy empieza mi segunda semana, y espero con ganas que llegue el momento de calzarme las zapatillas de deporte, colgarme el ipod y salir a la calle. Me siento bien, con fuerzas y animado.
Esta vez creo que sí lo voy a conseguir.